Al despertar en la mañana
Al despertar por la mañana y abrir nuestros ojos podríamos recitar la “gatha” anterior. Podemos empezar nuestro día con la alegría de una sonrisa y con la aspiración de dedicarnos al sendero del amor y la comprensión. Estamos conscientes que ahora es un día fresco y nuevo, y tenemos 24 preciosas horas por vivir.
Levantémonos de la cama una vez que hayamos tomado tres respiraciones para traernos a la plena conciencia. No retrasemos nuestro despertar. Podemos preferir sentarnos y dar un masaje suave a nuestra cabeza, cuello, hombros, y brazos para que tu sangre circule. Podemos querer hacer unos cuantos estiramientos para aflojar nuestras coyunturas y despertar nuestro cuerpo. Tomar una taza de agua tibia es también bueno para nuestro sistema, como lo primero a hacer por las mañanas.
Nos hacemos o hacemos lo que necesitemos antes de dirigirnos a la sala de meditación. Démonos suficiente tiempo para no andar de prisa. Disfruta el nuevo amanecer en el cielo. Muchas estrellas brillan y nos dan la bienvenida. Toma una respiración profunda y disfruta del aire fresco. Mientras nos dirigimos hacia la sala de meditación, deja que la mañana llene tu ser, despertando nuestro cuerpo y mente al goce de un nuevo día.

